sábado, 5 de octubre de 2013

El ascenso y caída de la Primadonna

Ante sus ojos se abría un camino lleno de la luz del sol y todo a su alrededor le era desconocido, desde hace tanto tiempo había tratado de escapar y por fin lo había logrado; ya no era tiempo de mirar atrás y dejar que la oscuridad volviera pero antes de dar un paso más, ella necesitaba hacer una cosa en especial y entonces cerro sus ojos para dejarse llevar…

Yo la miraba desde lejos y ella ya lo sabía, así como hace tantos años que ella sabía todo lo que yo haría si me lo pidiera pero ya todo el ambiente era diferente, para ella ya no había pantallas de plata ni fotos con los grandes chicos, tampoco había espacio para su gran ego ni mucho menos existía una corona que pudiera usar para pasearse en el celuloide. Aún recuerdo con cariño todos esos años de pasarelas, luces y de su particular amor; y es que debo mencionar que yo fui el espectador de su ascenso como musa, para mi ella fue un ángel que tuvo a todo el mundo bajo sus pies pero según la gran mayoría, con el paso del tiempo la fama la convirtió en un ser lleno de caprichos y culpas. Quizá la gran diferencia entre ellos y yo, es que siempre supe quien estaba detrás de esa máscara llena de glamour y maquillaje, sabía lo que se escondía detrás de esa sonrisa que contagiaba a cualquiera o detrás de esos ojos verdes tan profundos y ciertamente cautivantes. Y todo lo que había detrás de esta musa era una niña aterrada con la idea de no ser lo suficientemente buena para el mundo, siempre había soñado con estar en la cima pero ella sabía que todo lo que subía en algún momento tenía que bajar; por eso vivía luchando por mantenerse hasta arriba pero las cosas en esta vida nunca suceden como las planeamos y para ella todo se esfumo en una noche de octubre cuando sufrió un accidente que la dejo invalida de la cintura a los pies. Este suceso la sumió en la más profunda desesperación, la oscuridad la invadió por años hasta que hoy, un día tan sencillo como cualquier otro, la sonrisa le volvió a brillar con la misma intensidad de antaño y el mundo le contesto haciéndole volar sus largos cabellos.

…Por el viento que no solo hizo bailar su cabello sino que le ayudaba lentamente a recuperar sus fuerzas internas y cuando ella estuvo lo suficientemente segura, se levanto como nunca lo había hecho en su vida y miro el atardecer tejiendo un sueño en sus ojos, ella volvería tomar el mundo de vuelta.

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